En Portugal, el exministro socialista António José Seguro se convirtió en presidente electo al ganar la segunda vuelta electoral del domingo con un 66,31% de los votos. Su rival, el líder de la ultraderecha André Ventura, obtuvo un 33,69%. La victoria de Seguro, considerado un líder moderado, significa que la izquierda vuelva a gobernar el Palacio de Belém, la residencia del presidente portugués, veinte años después de que Jorge Sampaio dejara el poder en 2006. Ventura reconoció en una declaración a la prensa que no logró su objetivo de ganar las elecciones. También afirmó que será un presidente más 'intervencionista', abogando por mayores facultades para el jefe de estado. A pesar de las intensas tormentas que han causado siete muertes desde el 28 de enero, los ciudadanos portugueses acudieron a votar. Seguro calificó al pueblo portugués como 'el mejor del mundo', con una 'enorme responsabilidad cívica' y un 'apego a los valores democráticos'. Más de 11 millones de portugueses tenían derecho a voto en las elecciones del 8 de febrero. Seguro llegó al balotaje con un 31,1% en la primera vuelta, mientras que Ventura ocupó el segundo lugar con un 23,5%. El desencanto con los partidos tradicionales y el ascenso de la ultraderecha han creado un escenario electoral sin precedentes en Portugal. Aunque el presidente de Portugal tiene un papel protagonista, sus competencias incluyen la disolución del parlamento y la convocatoria de elecciones anticipadas. Ventura admitió que no consiguió su propósito de ganar y anunció que felicitaría a Seguro una vez confirmados los resultados definitivos. Seguro, antes de conocer su victoria, elogió al pueblo portugués.
El socialista António Seguro es elegido presidente de Portugal
El exministro António José Seguro ganó la segunda vuelta presidencial portuguesa con más del 66% de los votos. Su rival, el líder de la ultraderecha André Ventura, reconoció su derrota. La victoria de Seguro marca el retorno de la izquierda al poder en el país tras veinte años.